Estilos decorativos

Por Alicia Jimenez Sanchez 10 oct, 2017

No hay nada más gratificante que un fin de semana en el campo. Rodeado de montañas y plantas silvestres. Desconectando de una semana de stress y preocupaciones, desconectando de la rutina diaria y respirando aire puro.

Pero para que el fin de semana sea perfecto, además del entorno, los interiores se han de mimetizar con el exterior para encontrar la paz completa.

Por este motivo, si tu idea es la de alquilar o comprar una casa en el campo, apuesta por el estilo rústico.

Dentro del estilo rústico podemos encontrar el rústico tradicional o el rústico chic. Dos estilos diferentes con una misma base.

 El estilo rústico tradicional gira entorno a la naturaleza y a la decoración de las casas de campo. Es casi un estilo de vida que en principio no buscaba la estética sino la practicidad, empleando materiales y complementos disponibles en el campo o elaborados por manos artesanales. Por todos estos motivos, ha permanecido casi invariable a lo largo del tiempo.

  Características del estilo rústico tradicional :

 Materiales naturales como la madera o el mimbre

Maderas oscuras y muebles robustos con gran capacidad de almacenaje

Vigas vistas, piedra

Materiales como la forja, sobre todo para el cabecero, la loza o el barro cocido

Jarrones con plantas y flores naturales y campestres

Cortinajes pesados en tonos claros

Colores cálidos como marrones, beige o ocres

Textiles y texturas con pequeñas flores o finas rayas

Grandes cocinas y chimeneas

Iluminación cálida con lámparas de forja, tulipas y candiles

 

Todo ello hace espacios “pesados”, que reducen espacios y disminuyen la luz.

 

Por Alicia Jimenez Sanchez 28 sep, 2017

No sé si os lo he dicho alguna vez, pero me entusiasma el estilo ecléctico. No me puede gustar más que mezclar una mesa de estilo nórdico con una lámpara vintage. O, por ejemplo, un sofá contemporáneo con un mueble de principios del siglo XX. Y es que cómo en todo, sumar hace equipo, enriquece y da personalidad.

Una casa sin personalidad es una hogar sin alma. De nada te servirá, comprar los mejores muebles del mercado o que te los diseñen a medida o que sean de firma, si el conjunto no refleja algo de ti y de los tuyos. La estancia no transmitirá ni emocionará nada.

Y por el contrario, puedes poner los muebles más baratos y de serie, que si eres capaz de mezclar bien, de darle tu toque, de poner las piezas precisas para generar impacto, estarás consiguiendo una estancia única, personal, que sólo llevará el nombre tuyo.

En este post os doy algunas claves para mezclar con gracia y conseguir ese efecto con algunos muebles y accesorios.

La primera regla es no mezcles por mezclar. Utiliza dos estilos, uno el principal y otro el secundario con piezas escogidas.

Cuánto más diferentes sean los estilos de los muebles mejor. Por ejemplo, los de estilos nórdicos, en madera clara o lacados en blanco es la base neutra ideal para mezclar con otros de mayor presencia cómo el tipo industrial, vintage o rústico.

O por ejemplo, piezas modernas o minimalistas, que suelen ser de líneas puras, rectas y frías, con otras clásicas más cálidas. Nunca mezcles maderas de acabados distintos porque no quedarán bien, por ejemplo, muebles o piezas de estilo rústico con coloniales o con muebles de tipo inglés más brillantes.

  • Una pieza clásica con otra actual

Por ejemplo cojines de rayas con cojines más clásicos. Además, las fibras naturales siempre combinan bien. Algodones, sisal, madera…puedes mezclarlos sin miedo.


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