Textiles

Por Alicia Jimenez Sanchez 07 oct, 2017

La frase ¡Vaya Tela! es una gran frase, con las telas ocurre igual que con la pintura o el papel pintado. Pueden hacer cambiar tanto una estancia, que de forma económica y rápidamente podemos obtener grandes resultados.

La clave es saberlos combinar y saber utilizarlos. A veces bastará con uno de ellos, pero en ocasiones, para renovar una estancia, es conveniente, utilizar los tres factores.

En el post de hoy quiero traeros ideas fáciles para hacer con telas, no se trata de grandes inversiones ni de cambiarlo todo, sino de aportar en la estancia que quieras cambiar, la tela adecuada en el sitio o en el mueble adecuado.

Por ejemplo, las sillas que te compraste a principios del 2000, plantéatelo, ni la forma, ni el tejido, ni el color están de moda. Necesitan un cambio. La solución es vestir las sillas con fundas.

También puedes poner fundas a una butaca, a un sofá, hay fundas muy decorativas, que además protegen el tapizado original.

Por Alicia Jimenez Sanchez 07 oct, 2017

En ocasiones, cuando entro en una habitación de cualquier piso o casa y la veo con sus muebles a medida o no, pero organizada, limpia, con la decoración adecuada….y ¡horror! Veo la ventana, ¡Veo el bloque de enfrente, veo a la señora que está tendiendo la ropa y ella me ve a mí!, no puedo dejar de pensar, cuál es el motivo de que la ventana no esté vestida de forma adecuada.

Pero creo que en ocasiones tengo la respuesta, creo que no hay nada que nos haga dudar más que elegir o saber qué tipo de cortinas y estores poner en una ventana y en cada estancia de la casa. Desde luego la tarea no es nada fácil, teniendo en cuenta los elementos que influyen que la elección sea un éxito.

La clase de tejido, la luz que entra y en qué hora del día entra más luz, cómo es la ventana, los metros de la sala, si hay radiadores debajo de ella o no, los colores y el dibujo que mejor le van a la habitación, si tenemos persianas, en fin….¡Es un mundo! ¿Verdad?. No obstante, una vez que las has elegido y por supuesto, acertado con la elección, no hay nada que vista más que un estor o una cortina en una habitación. Sin ella, las habitaciones se ven vacías, sin vida.

Si la cortina está ya confeccionada, te tendrás que ceñir a las dimensiones de la ventana y a lo que te ofrece el vendedor o la marca escogida. Pero si te decides por una a medida, para saber cuánta tela de ancho comprar, mide el ancho de la ventana y multiplícalo por 2,5, sabrás los metros que necesitas de ancho. Si lo divides entre el ancho, sabrás cuántos paños de tela necesitas.

Para el alto de la ventana, si de arriba debajo de la pared, súmale 50 cm para el bajo y la cabeza y 15 cm para que arrastre un poco y ya está, para saber los metros totales, multiplica los dos resultados de ancho y de alto.

Tranquilos, si no te has aclarado con lo que te he dicho (seguramente no me explicado bien), prácticamente todas las casas de cortinas que confeccionan a medida, tienen un servicio para medir y calcular lo explicado anteriormente. Esto solo lo necesitarías en el caso de que tuvieras que hacerlas tú, pero no está de más saber cuánta tela te van a poner y si esta es adecuada para vestir tu ventana. Cuanta más tela pongas, más elegante la cortina será.

Comencemos por el principio, cómo escoger la tela. Por ejemplo, en una estancia pequeña, cuanto más ligeras sean mejor. Elige telas vaporosas con caída, en tonos blancos o neutros, cremas para dar más calidez.

Las telas más vaporosas son las de algodón o lino de trama abierta para que dejen pasar la luz. Las hay más caras como las de muselina u organza. Y si lo que quieres es conseguir algo más de intimidad, elige tafetanes o chenillas.

O también puedes colocar dobles cortinas o combinar estor y cortina, una para el día, para dejar pasar la luz y por la noche, las “cierras” con la doble cortina o con la cortina, de esta forma también ganas intimidad. El inconveniente es que si es pequeña la estancia, colocar doble cortina la hará más pequeña.

Y…¡Por favor, con caída! Que nunca pasa de moda, es mucho más elegante. Sobre todo en grandes ventanales.


Por Alicia Jimenez Sanchez 07 oct, 2017

Es que el mundo de los tejidos es eso…¡Un mundo!. Delante de la etiqueta, pensamos…¿para qué servirá el porcentaje que te ponen? ¿Qué diferencia habrá entre un tejido u otro? ¿Qué tela voy a utilizar para tapizar o para hacerme unas cortinas?. La suerte es que tenemos profesionales que siempre nos ayudan, pero de todas formas, yo creo que este post te ayudará a resolver dudas que generalmente tenemos a la hora de comprar telas, saber el tejido adecuado para cada cosa o si puedo utilizar la tela guardada para tapizar el banco. Incluyendo cómo las limpio. Cuánta más información tengas, mejor.

Lo primero es saber que un tejido está formado por un número de hilos que pueden ser naturales (algodón, hilo, seda, lana…) o sintéticos (como el poliéster o nailon) que se cruzan y entrecruzan para formar una red y que es responsable del dibujo que forman, y que junto al material reciben los diferentes nombres y que crean los tejidos para una determinada función.

Por ejemplo, si queremos tapizar un sillón. Las telas más indicadas son las más resistentes, las que tienen muchos hilos, ya que ofrecen mayor resistencia al desgaste. Para saber cómo de resistente son, se utiliza un factor que es el Ciclo Martindale . Desde 20000 que las tejidos son muy resistentes o hasta 80000 superresistentes. Si la tela va tener “trote” entonces hay que elegir uno que tenga un número Martindale alto.

Para un sofá por ejemplo, las mejores telas son los tejidos gruesos como el jacquards o chenillas, ya que apenas se notan los roces o bien las telas sintéticas. El micronizado repele las manchas. Para que el sofá no te canse, los mejores tonos son los neutros, lisos. En cambio, para las butacas, resulta muy decorativo, una con estampados pero que combine con los colores del salón o también puedes elegir la tela de la butaca en los mismos tonos que el sofá, pero con diferente textura. De esta forma, creas ritmo en la decoración.

Por Alicia Jimenez Sanchez 07 oct, 2017

Quiero una cama de revista, una cama de película, con almohadones mullidos, sábanas suaves, colchas de terciopelo….., quiero una cama que me invite a dormir, que me invite a entrar y no a salir, quiero una cama que me y nos haga exclamar ¡Es la cama perfecta!. Quiero que sea el centro de la habitación y vivir historias en ella de amor o de cuento como en “La princesa y el guisante”.

Siento haberme puesto tan cursi….tengo una tarde nostálgica, de lluvia, que invita y nunca mejor dicho a acurrucarse en la cama y dejarse llevar por los sueños más dulces y profundos.

Pero todo lo anterior nunca será posible si no pongo algo de mi parte y en tu caso, de vuestra parte…quiero brindar este post a daros consejos e ideas para fabricar la cama perfecta, un sueño de cama.

El dormitorio es por excelencia un sitio para ser creativos y jugar con las telas, déjate llevar por la intuición y el corazón. Las telas escógelas naturales y mullidas que siempre lo conseguirás con el algodón y el lino. En el caso del algodón es perfecto tanto para el verano como para el invierno por absorbe bien el calor y el frío.


Por Alicia Jimenez Sanchez 07 oct, 2017

Las alfombras son mágicas, como en el cuento de Aladino puedes hacer que una estancia vuele con ellas, adquiera carácter, le dé personalidad. Lo he comprobado muchas veces cuando veo cómo cambia una estancia al colocar una alfombra. Además de que separa espacios, una alfombra en función de sus colores, puede ser el punto focal de cualquier estancia. Sé que hay personas que no son partidarias porque piensan que es un nido de suciedad y de polvo y eso no favorece, por ejemplo, a personas alérgicas. Sin embargo, es algo erróneo pensar así. Hoy en día existe una gran variedad de modelos en el mercado, de diferentes tejidos, de diferentes alturas de pelo, que hace más fácil su limpieza. Una alfombra da calidez y textura a un suelo. En invierno te abrigarán.

En mi opinión tiene más ventajas que inconvenientes. ¡Vamos a descubrirlas! Seguro que en algún lugar de la casa la puedes colocar.

Por ejemplo, en el recibidor. La alfombra del recibidor es la antesala a nuestra casa. Una alfombra en la entrada evita que la suciedad entre en casa. Debe ser fácil de limpiar, lo mejor es que sea de algodón o sintética. La alfombra debe ser proporcional al mueble que tengas en la entrada. Y por ejemplo, en el pasillo, si quieres poner alfombras y éste es muy largo, puedes poner dos y a 10-15 cm. de la pared. Recuerda poner una base antideslizante.

Por Alicia Jimenez Sanchez 07 oct, 2017

Ahora quiero que hagáis memoria y penséis en las veces que os habéis encontrado delante de un escaparate viendo unos cojines bonitos, una papel alucinante o un mueble con una madera que solamente mirarla ya te dice que es de buena calidad.

Acto seguido surgen las dudas: ¿irá bien con los cojines? ¿hará juego con la colcha? ¿me encajará con el resto de mobiliario?

Es normal. A todos nos pasa. Y es que saber cómo combinar texturas y diseños no siempre es fácil, necesitamos unos pequeños conocimientos que espero que con este artículo, resuelvan las dudas que muy a menudo tenemos o al menos alguna de ellas.

La textura es una cualidad específica de una superficie que se percibe a través de la vista o del tacto. Le afecta la luz, la escala, la distancia visual y el contraste. Los nombres de las texturas pueden ser fácilmente imaginables. Acero, cachemir, madera, cerámica, cuerda…algunas se pueden combinar mejor que otras.

Respecto a la combinación de texturas, lo ideal, y es lo que hacen la mayoría de decoradores y diseñadores es recoger muestras de todas para buscar la mejor combinación y contraste. Las texturas como los colores pueden acentuar un espacio, a veces no nos damos cuenta y basta un detalle para observar lo bien que combina: por ejemplo, un abrigo de terciopelo sobre una silla de mimbre o una cesta o una maceta en el suelo.

Prueba de hacerlo con materiales similares que ya tengas en tu propia casa o bien compra pequeñas muestras en grandes almacenes dedicados al bricolaje. O obsérvalas en cualquier tienda de decoración.

Otro detalle para saber si una textura puede quedar bien o mal según la luz natural que tengamos, es la observación de las superficies versus la luz. Las superficies suaves y brillantes reflejan la luz con intensidad, las semiásperas reflejan la luz de forma irregular y las ásperas generan sombras de diferente intensidad.

La escala de una textura tiene que ser de acuerdo a la estancia. En una habitación pequeña no debe ponerse un estampado demasiado grande y viceversa. Por otro lado, la combinación de estampados crea contraste y personalidad a un ambiente.

Respecto a la combinación de diseños , en ocasiones a las personas nos da miedo combinar los diferentes estampados. Como siempre, es una cuestión de sensibilidad y entrenamiento de la vista, es importante estudiar los diferentes elementos y colores que contienen el espacio para elegir mejor el diseño: un cuadro, los muebles, los libros de las estanterías…para que el diseño o diseños elegidos no desentonen, el tono, la escala y las proporciones deben ser las adecuadas.

Para combinar bien, hay que seguir unas pequeñas reglas, por ejemplo, elegir primero un diseño a gran escala dentro del mismo espacio y luego elegir otro de pequeña escala, de colores similares, que no se desentonen o bien escoger diferentes diseños a igual escala y que se unan por el color o colores que contrasten. Si las cortinas tienen un gran estampado, ya no podrás escoger grandes estampados en alfombras y cojines porque desentonarán.

La fotografía que muestro es un ejemplo claro de dos colores que van muy bien, y que se pueden combinar con otras texturas y diseños diferentes, el único nexo de unión son los colores que hemos decidido combinar. Con este ejemplo, te quiero dar a entender que mientras que los colores combinen, la combinación de diseños y texturas es posible.

SOLICITAR SERVICIOS
Share by: